Detrás de nuestros productos

 

No somos una marca sustentable.

Lo más sustentable que puede hacer una marca de ropa es no existir.


Nos abastecemos de materiales de todo el mundo. Usamos telas de Colombia y Japón, hardware de Alemania y Francia, y luego terminamos la confección y la producción aquí, en la Ciudad de México.


Así que, definitivamente, no somos sustentables.

Hay un montón de marcas muy buenas en el mercado, con excelentes productos e historias.


Pero… ¿Por qué hacemos esto?

Creemos que hacer un gran producto con los mejores materiales y un diseño atemporal es mucho más sustentable que el greenwashing, porque nuestros productos duran un buen rato cumpliendo con su principal objetivo: cubrir nuestro cuerpo haciéndonos ver frescos y a la moda.


Realmente creemos que venimos al mundo para cultivar relaciones, para encontrar la mejor versión de nuestro «yo». Pensamos que para alcanzar el crecimiento espiritual, debemos empezar a hacerlo a través del mundo físico. 


Con nuestro equipo mejoramos la condición física para experimentar el ahora en el mundo material. Aprender del pasado para construir un mejor ahora es nuestro «ethos»: aprendemos del pasado para vivir en el ahora. Se necesita ropa cómoda –de esa que se siente como una extensión de nuestra piel– para despertar, crecer y evolucionar.